Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
U: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
T: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Guía para rezarAcerca de Salve
¿Qué significa?
La Salve Regina aclama a María como madre misericordiosa y le pide que conduzca la mirada del creyente hacia Jesucristo.
¿Cuándo se reza?
Se reza al final del Rosario y, en la Liturgia de las Horas, después de Completas durante buena parte del año.
Origen y tradición
Es una antífona mariana medieval, documentada en el siglo XI y difundida ampliamente por monasterios y órdenes religiosas.