Oración a Jesús Crucificado
Mírame, mi amado y buen Jesús, postrado en tu santísima presencia: te ruego con el mayor fervor imprimas en mi corazón vivos sentimientos de fe, esperanza y caridad, verdadero dolor de mis pecados y firmísimo propósito de nunca jamás ofenderte; mientras que yo, con todo el amor y compasión de que soy capaz, voy considerando y contemplando tus cinco llagas, recordando las palabras que el santo profeta David te hizo decir: Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden contar todos mis huesos.
Esta oración goza de Indulgencia Plenaria, rezada después de comulgar, los viernes de Cuaresma, delante de un Crucifijo.
Guía para rezarAcerca de Oración a Jesús Crucificado
¿Qué significa?
Esta oración contempla a Cristo en la cruz, reconoce el pecado y pide fe, esperanza, caridad y verdadera conversión.
¿Cuándo se reza?
Se reza ante un crucifijo, especialmente después de la Comunión, los viernes y durante la Cuaresma.
Origen y tradición
La plegaria En ego, o bone et dulcissime Iesu pertenece a la tradición devocional latina y fue asociada durante siglos a la acción de gracias eucarística.