La Confesión
Para hacer una buena confesión deben cumplirse cinco condiciones: examen de conciencia; dolor de los pecados; propósito firme de no volver a pecar; decir los pecados al confesor; cumplir la penitencia que él nos imponga. Para que un pecado sea mortal se requieren tres condiciones: que la materia sea grave y que, además, sea cometido con pleno conocimiento y deliberado consentimiento.
Guía para comprenderComprender La Confesión
¿Qué enseña?
La Confesión reconcilia con Dios y la Iglesia mediante contrición, confesión íntegra de los pecados graves, absolución y satisfacción.
¿Cómo llevarlo a la vida?
Se celebra cuando existe pecado grave y también periódicamente para crecer espiritualmente; requiere preparación y propósito de enmienda.
Origen y tradición
Cristo confió a los Apóstoles el ministerio del perdón en Juan 20,22-23. Su forma celebrativa se desarrolló manteniendo esos elementos esenciales.